El Ministerio de Agricultura y Silvicultura de Turquía publicó un nuevo reglamento que entró en vigor el 14 de septiembre de 2026, el cual impone un control estricto sobre los aromatizantes utilizados en la industria de alimentos. La medida más importante de esta normativa es la prohibición total de cualquier saborizante extraído o derivado de cerdos y de insectos en los alimentos.
Asimismo, para evitar que se engañe a los consumidores, las empresas solo podrán poner la palabra «natural» en sus etiquetas si el 95% o más del peso del saborizante proviene realmente de la fruta, planta o fuente animal que se anuncia en el empaque.La nueva ley también ordena la eliminación definitiva de 10 sustancias químicas saborizantes específicas, cuya importación, venta y uso en las fábricas quedará completamente prohibida a partir del 31 de diciembre de 2026.
El gobierno ha otorgado este mismo plazo para que todas las empresas de alimentos adapten sus recetas y procesos a las nuevas reglas. Sin embargo, para no generar pérdidas masivas a los comerciantes, los productos que ya hayan sido fabricados y puestos a la venta antes de terminar el año 2026 podrán permanecer en los estantes de los supermercados hasta que se venza su fecha de caducidad física.
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