La producción de cerezas en Estados Unidos enfrenta una temporada complicada marcada por las heladas y lluvias que afectaron a los principales estados productores. Se estima una cosecha de 317.000 toneladas métricas, lo que representa una caída del 22 % respecto al año anterior. Washington, líder en cerezas dulces, sufrió pérdidas por heladas tardías, mientras que Michigan y Utah vieron reducciones significativas en las cerezas ácidas. En California, aunque la temporada comenzó con buenas condiciones, las lluvias durante la cosecha afectaron la calidad y acortaron el período de comercialización.
En conjunto, la producción de cerezas dulces disminuirá un 18 % y la de cerezas ácidas un 38 %, lo que impactará directamente en la disponibilidad para exportación. Se prevé que las ventas externas caigan un 24 %, hasta 62.000 toneladas métricas. La combinación de menor producción, reducción de suministros y problemas de calidad coloca a la industria estadounidense de la cereza en una posición desafiante frente a la competencia internacional.
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