La ola de calor que afecta al norte de África ha provocado reiterados cortes de energía en Túnez, afectando gravemente la cadena de producción y procesamiento del tomate. En la región de Cap Bon, principal zona productora, solo entre cinco y seis de las 14 plantas procesadoras continúan operando, mientras el resto ha reducido o suspendido la recepción de materia prima en plena temporada alta.
La falta de suministro eléctrico también limita el riego en las explotaciones agrícolas y genera retrasos en la entrega de tomates, acelerando el deterioro de la cosecha y aumentando las pérdidas. El sector ha solicitado al gobierno restablecer de forma urgente el suministro eléctrico para evitar un mayor impacto sobre la producción, el procesamiento y el abastecimiento de tomate.
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