El informe de agosto de 2026 del USDA proyecta una producción contratada de tomate para procesamiento en California de 10,0 millones de toneladas, lo que representa una caída del 10% en comparación con el año anterior y marca el tercer año consecutivo de disminución en la superficie cultivada (estimada en 182.000 acres). Esta reducción responde al esfuerzo de la industria por equilibrar sus inventarios con la demanda del mercado, en un contexto donde patrones climáticos variables durante la primavera y el verano afectaron el desarrollo uniforme del cultivo.
A pesar de las fluctuaciones climáticas, los rendimientos promedio se sitúan en 54,9 toneladas por acre, una cifra calificada como por encima de la media aunque inferior a los récords históricos de 2025. La cosecha comenzó a finales de junio —casi una semana antes de lo habitual— y los envíos registrados hasta el 22 de agosto muestran una caída del 9% respecto al mismo periodo del año pasado, además se prevé que la recolección concluya a finales de octubre.
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