El Parlamento Europeo aprobó un nuevo marco regulatorio para los cultivos obtenidos mediante Nuevas Técnicas Genómicas (NTG), como la edición genética de precisión CRISPR, marcando un cambio histórico en la política agrícola y biotecnológica del bloque. La normativa establece que las plantas serán evaluadas según sus características genéticas finales y no por la tecnología utilizada para desarrollarlas, dejando atrás gran parte de las restricciones aplicadas a los organismos genéticamente modificados (OGM). El objetivo es acelerar la innovación agrícola y fortalecer la seguridad alimentaria frente a los desafíos del cambio climático.
La decisión también abre nuevas oportunidades para los exportadores agrícolas de América Latina, al otorgar mayor certeza regulatoria para el desarrollo y comercialización de cultivos editados genéticamente. Las NTG permitirán desarrollar variedades más resistentes a sequías, plagas y enfermedades, además de mejorar características nutricionales y productivas. El reglamento entrará en vigor veinte días después de su publicación oficial y será de aplicación obligatoria dos años más tarde, otorgando un período de adaptación para productores, exportadores e industrias agroalimentarias.
Ver noticia acá





