La región italiana de Emilia-Romaña enfrenta una nueva emergencia agrícola tras la combinación de olas de calor, granizadas y lluvias torrenciales, que han provocado severos daños en cultivos, instalaciones de almacenamiento y plantas de procesamiento. Organizaciones como Legacoop Romagna, Confagricoltura y Cia Ferrara informaron pérdidas en cultivos de kiwis, manzanas, peras, tomates para industria, uvas, maíz, arroz, soja, sorgo, girasoles y frutales de verano como cerezas y duraznos, además de una reducción estimada del 10% en el calibre de algunas frutas debido al estrés térmico. Las cooperativas también reportaron daños en infraestructura y equipos de refrigeración, elevando considerablemente las pérdidas económicas.
Las organizaciones agrícolas advirtieron que los actuales sistemas de seguros y compensación resultan insuficientes para hacer frente a la creciente frecuencia de eventos climáticos extremos. Los productores solicitaron el reconocimiento oficial de la excepcionalidad de los desastres, una reforma integral del sistema de gestión de riesgos y un mayor apoyo de la Unión Europea para proteger los ingresos del sector agrícola.
Ver noticia acá





