Tras la tormenta Nils, la Asociación Nacional de la Manzana y la Pera (ANPP) indicó que la evaluación de daños continúa, con huertos afectados en varias regiones del suroeste y oeste de Francia. Las inundaciones persistentes, agravadas por nuevas lluvias y el aumento de ríos han provocado árboles caídos, suelos saturados y riesgos sanitarios.
“La evaluación aún está en curso”, explica Sandrine Gaborieau, de la ANPP (Asociación Nacional de Productores de Frutas y Hortalizas). “Por el momento, hemos observado daños en los departamentos de Lot-et-Garonne, Tarn-et-Garonne, Charente y Deux-Sèvres. Aún es demasiado pronto para medir con precisión el impacto general de la tormenta, especialmente porque las aguas de la inundación aún no han comenzado a retroceder.
Ante este escenario, la ANPP subrayó la urgencia de reforzar la gestión del agua en la agricultura. La asociación propone crear reservas hídricas para adaptarse a lluvias más irregulares y sequías prolongadas, y pide que estas medidas se integren en una ley agrícola de emergencia para preparar los huertos franceses a futuro.
Cabe señalar que las zonas líderes en producción de manzana en Francia se sitúan en Tarn-et-Garonne (Sudoeste), el Valle del Ródano, Provenza, el Valle del Loira y el Limousin, destacando las variedades como Golden, Gala y Pink.
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