El alza sostenida del precio del diésel está generando una fuerte presión sobre los viveros hortícolas en Italia, justo en la etapa clave de producción y entrega de plántulas de tomate para la campaña 2026. Aunque el gobierno implementó un crédito fiscal del 20% para el combustible de invernaderos, el sector advierte que el límite presupuestario es insuficiente frente al aumento real de costos, que incluye no solo energía, sino también transporte, turba y materiales como bandejas de siembra.
La situación se agrava por la estructura contractual del sector, ya que los viveristas operan con precios previamente fijados mientras enfrentan costos crecientes en tiempo real. Esto está reduciendo márgenes y poniendo en riesgo la sostenibilidad económica de las empresas, lo que podría impactar a toda la cadena del tomate. Ante este escenario, el sector plantea la necesidad de ajustes contractuales, mayor apoyo estatal y mecanismos de protección frente a la volatilidad de costos.
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