La campaña 2025 de duraznos industriales en Grecia se desarrolla en medio de fuertes diferencias entre productores y procesadores respecto al volumen esperado y las condiciones de mercado. Mientras la industria estima una producción cercana a las 300.000 toneladas, superior a la del año pasado, agricultores de las principales zonas productoras advierten una caída significativa debido a problemas fitosanitarios, caída de frutos y el fenómeno de “ramas secas”, que afecta especialmente a variedades clave como Andros y A34.
Las procesadoras han puesto el foco en la calidad de la fruta, señalando que los duraznos pequeños, deformes o dañados tendrán menor espacio en las líneas de producción debido al debilitamiento del mercado de jugos y al retroceso de la demanda de compotas. Sin embargo, los productores cuestionan que las exigencias de calidad no se traduzcan en mejores precios, en un contexto marcado por altos costos de producción, encarecimiento de energía, fertilizantes y mano de obra, además de daños climáticos recurrentes.
Las asociaciones agrícolas exigen precios mínimos garantizados, pagos oportunos y mayor transparencia en la clasificación de la fruta. También reclaman apoyo estatal frente a las pérdidas productivas y el aumento de costos, advirtiendo que la rentabilidad del cultivo continúa deteriorándose mientras las empresas procesadoras mantienen elevados márgenes de ganancia.
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