La campaña citrícola 2026 del hemisferio sur proyecta una caída de la producción del 5,86%, alcanzando cerca de 26,4 millones de toneladas, mientras que las exportaciones crecerían un 3,96%, superando los 4,7 millones de toneladas. Este desacople entre oferta y comercio refleja una mayor orientación hacia mercados externos, impulsada más por ajustes en la disponibilidad global que por un aumento estructural de la demanda. A nivel productivo, destacan caídas en naranjas (-8,37%) y limas (-9,64%), mientras que el limón y el pomelo muestran desempeños positivos, evidenciando cambios en la composición de la oferta.
En este contexto, el sector enfrenta crecientes desafíos asociados al alza de costos logísticos, insumos y volatilidad internacional, especialmente vinculados a la crisis en Oriente Medio. Esto refuerza la necesidad de avanzar hacia estrategias de mayor valor agregado, como el procesamiento industrial (jugos, aceites esenciales, concentrados) y la optimización de la cadena exportadora. La recomendación de la industria apunta a una gestión más prudente de la oferta, junto con una adaptación a nuevas dinámicas de consumo, donde la eficiencia, la diversificación de productos y la agregación de valor serán claves para sostener la competitividad.
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Fuente: Freshplaza





