China se consolidó en 2025 como uno de los principales motores del comercio mundial de alimentos, con importaciones por más de US$ 207 mil millones y una industria procesadora altamente desarrollada. Además, el crecimiento del sector foodservice confirma la fortaleza de la demanda interna, impulsada por el consumo y la expansión del mercado alimentario.
Sin embargo, las tensiones comerciales con Estados Unidos impactaron fuertemente el flujo bilateral, provocando una caída superior al 30% en exportaciones estadounidenses. Aun así, ciertos productos han demostrado resiliencia, lo que refleja oportunidades selectivas dentro del mercado chino, especialmente para ingredientes alimentarios valorados por su calidad y seguridad.
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