El Instituto Nacional de Calidad (Inacal) de Perú actualizó en 2026 la norma técnica para las Buenas Prácticas Agrícolas (BPA) en el cultivo de arándanos, estableciendo requisitos que abarcan desde la selección y preparación del terreno hasta la cosecha, transporte y almacenamiento poscosecha. La actualización busca mejorar la inocuidad, calidad y competitividad del arándano peruano, facilitando además su acceso a nuevos mercados y estableciendo criterios específicos para fruta destinada tanto al consumo fresco como al procesamiento agroindustrial.
Entre las principales exigencias se encuentran la selección de terrenos alejados de fuentes de contaminación, suelos ácidos con pH entre 4,5 y 5,5, buen drenaje y suficiente materia orgánica, además de controles sobre la calidad del agua de riego y el manejo de las plantas. La norma también refuerza las prácticas de poda, polinización, cosecha y trazabilidad, así como el uso de envases adecuados y exclusivos para la fruta. En las etapas posteriores, establece condiciones higiénicas para las instalaciones, almacenamiento y transporte, con el objetivo de reducir riesgos de contaminación y mantener la calidad del arándano durante toda la cadena productiva.
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