La Unión Europea enfrenta la campaña 2025/26 con una menor producción de aceite de oliva, impulsada principalmente por la caída en España, cuya cosecha fue ajustada a 1,29 millones de toneladas. Además, las existencias finales españolas se proyectan en solo 259.600 toneladas, reflejando una oferta más limitada hacia el cierre de campaña.
Italia mantendrá una producción estimada de 325.000 toneladas, insuficiente frente a su consumo interno de 460.000 toneladas. Esto obligará al país a aumentar sus importaciones, principalmente desde España, para cubrir la demanda local y alcanzar un stock final proyectado de 125.000 toneladas.
La Comisión Europea estima que el consumo interno en los países productores alcanzará 1,24 millones de toneladas, mientras que el consumo total del bloque podría superar 1,44 millones de toneladas. Con menores importaciones desde Túnez y una oferta más ajustada, España se consolida como el principal proveedor del mercado europeo e internacional en los últimos meses de la campaña.
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