La producción de frambuesas en Serbia podría registrar una de sus peores campañas de los últimos años, con una cosecha estimada en apenas 15.000 toneladas si las condiciones climáticas se mantienen favorables hasta la recolección. Los productores atribuyen la fuerte caída al impacto de la sequía de 2025, que debilitó los brotes jóvenes y afectó numerosas plantaciones. Además, la superficie cultivada continúa reduciéndose debido a los altos costos de producción y la inestabilidad de los precios, factores que han llevado a muchos agricultores a disminuir sus inversiones o abandonar parte de los cultivos.
El sector espera que el precio inicial de compra ronde los 550 dinares por kilo, aunque el valor final dependerá de la evolución del mercado internacional y de la oferta global, especialmente tras los daños por heladas en Polonia, uno de los principales productores europeos. Las cifras oficiales muestran el deterioro progresivo del sector: Serbia produjo poco más de 82.000 toneladas en 2025, muy por debajo del récord de más de 127.000 toneladas alcanzado en 2018.
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