El sector del arándano en Marruecos enfrenta un fuerte impacto tras una serie de tormentas que afectaron especialmente la región de Souss-Massa, con vientos de hasta 110 km/h e inundaciones que dañaron invernaderos y cultivos. Como resultado, los volúmenes han sido entre 15% y 25% menores a lo previsto, con pérdidas que alcanzan hasta el 50% en algunas empresas.
Las condiciones climáticas adversas —incluyendo bajas temperaturas y escasa luz— han reducido el tamaño y desarrollo de la fruta, frustrando expectativas de crecimiento y generando caídas cercanas al 30% en la campaña. Aunque el sector sigue siendo dinámico, el impacto en exportaciones y los altos costos de recuperación podrían afectar especialmente a los productores más pequeños.
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