El consumo de snacks está viviendo una transformación impulsada por hábitos más flexibles y orientados al bienestar. Según YouGov, el 79% de los italianos consume snacks regularmente, y cerca del 45% de los carritos de compra incluye al menos un producto para picar, con un gasto promedio que aumentó de 277 a 426 euros en seis años. Dentro de esta tendencia destacan las frutas frescas y secas, consumidas principalmente entre comidas, junto con el crecimiento de alternativas vegetales, cuya penetración alcanzó el 67,3% en 2025.
El auge del snacking refleja una demanda estructural por productos saludables, funcionales y fáciles de consumir, en línea con tendencias como alimentación limpia, proteínas alternativas y bienestar. Las redes sociales también están influyendo en estos hábitos, impulsando combinaciones virales y nuevos formatos de consumo —como snacks de frutas, verduras o legumbres— que atraen especialmente a públicos jóvenes, hogares pequeños y consumidores que prefieren comidas rápidas y ligeras a lo largo del día.
Ver noticia acá





