La temporada frutícola en Polonia continúa deteriorándose tras una sucesión de eventos climáticos extremos que están afectando gravemente la producción. Una intensa tormenta de granizo impactó la cuenca frutícola de Sandomierz, una de las principales zonas productoras de manzanas del país, causando importantes daños en huertos de las comunas de Obrazów y Lipnik. El granizo, acompañado de fuertes vientos y lluvias torrenciales, golpeó frutas que ya habían sobrevivido a las heladas primaverales, reduciendo significativamente su calidad y viabilidad comercial. Las autoridades iniciaron inspecciones para cuantificar las pérdidas, mientras los productores calificaron el episodio como un «desastre».
Al mismo tiempo, los productores de frambuesas y grosellas de las regiones de Mazovia y Lublin enfrentan pérdidas aún más severas tras la combinación de heladas y una prolongada ola de calor que quemó los frutos antes de la cosecha. En numerosas explotaciones, los daños alcanzan el 100% de la producción, dejando a muchas fincas sin ingresos para esta temporada. El presidente de la Asociación Polaca de Fruticultores, Mirosław Maliszewski, describió la situación como una «catástrofe» y solicitó apoyo urgente de las autoridades para enfrentar una de las campañas más difíciles que ha vivido el sector frutícola del país.
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