La asociación húngara FruitVeB estima que la cosecha de cerezas de Hungría alcanzará alrededor de 30.000 toneladas en 2026, entre un 20% y un 30% menos que la temporada anterior. Las heladas primaverales y la sequía afectaron gravemente la floración, el cuajado y el desarrollo de los frutos, especialmente en el noreste y centro del país, principales zonas productoras y de procesamiento. A pesar de las dificultades, no se reportan problemas fitosanitarios relevantes, aunque existen diferencias marcadas en calidad y calibre entre huertos con y sin riego.
A nivel europeo, el panorama es más favorable. Serbia y Turquía proyectan cosechas abundantes e incluso récord, mientras que Alemania, Países Bajos, Bélgica, Bulgaria y Moldavia esperan producciones normales. En contraste, Polonia continúa afectada por heladas y sequía, aunque las últimas estimaciones son mejores de lo previsto. En el mercado, la limitada oferta húngara mantiene la presión sobre las cerezas destinadas al procesamiento, mientras que la mayor disponibilidad de materia prima en Turquía, Serbia y parcialmente Polonia podría estabilizar o reducir los precios de los productos congelados y concentrados durante la campaña 2026.
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