La industria de la cereza en Hungría enfrenta una de las peores crisis productivas de las últimas décadas tras las severas heladas de abril, que afectaron cerca del 90% de las zonas frutícolas del país. Según FruitVeB, organización intersectorial húngara, las pérdidas podrían superar el 80% en numerosas regiones, configurando la peor cosecha de cerezas en 25 años. Las temperaturas llegaron hasta los -8 °C en algunas áreas, provocando daños masivos incluso en huertos que aplicaron sistemas modernos de protección contra heladas.
El sector ya venía enfrentando problemas estructurales, como la reducción de superficie cultivada, altos costos de modernización y escasez de mano de obra. Actualmente, la producción se concentra en unas 2.500 hectáreas, principalmente en los condados de Pest, Heves y Szabolcs-Szatmár-Bereg. Aunque Hungría cuenta con algunas plantaciones intensivas de alto rendimiento, entre el 80% y 90% de la producción aún se realiza bajo sistemas semiintensivos más vulnerables a eventos climáticos extremos.
En años normales, Hungría produce entre 10.000 y 12.000 toneladas de cerezas, pero las heladas recurrentes ya habían reducido las cosechas a apenas 5.000 toneladas en temporadas anteriores. Para 2026, los expertos anticipan una oferta extremadamente limitada, lo que podría traducirse en un fuerte aumento de precios y menores disponibilidades para el mercado interno y las exportaciones.
Cabe señalar que Hungría se posiciona como el primer exportador mundial de cerezas en conserva y en el año 2025 realizó exportaciones por 56 millones de dólares y los envíos totalizaron 18 mil toneladas.
Ver noticia acá
Fuente: Hungary Today





