Turquía exportó 32.408 toneladas de pasas a 65 países durante el último trimestre, mostrando una amplia diversificación de mercados, aunque con una leve caída en volumen e ingresos respecto al mismo periodo del año anterior, cuando superó las 33.800 toneladas y los US$125 millones. A pesar de este retroceso, el país mantiene una fuerte presencia internacional, especialmente en Europa, donde se concentra la mayor parte de la demanda.
El liderazgo de mercados sigue en manos del Reino Unido, seguido por Países Bajos, Alemania y Francia, confirmando el peso del bloque europeo como principal destino. En el plano productivo, la región de Manisa se posiciona como el núcleo del sector, con una fuerte orientación exportadora (85% de la producción) y un importante impacto socioeconómico para miles de familias, pese a los efectos recientes de heladas sobre los rendimientos.
En términos estratégicos, Turquía continúa compitiendo con Sudáfrica, Irán y Uzbekistán, apostando por la calidad y la diferenciación. La posible obtención de una indicación geográfica protegida para las uvas de Saruhanlı podría fortalecer su posicionamiento y valor en el mercado global. Así, pese a los desafíos climáticos, el sector busca recuperar dinamismo mediante estrategias enfocadas en trazabilidad, calidad y marca.
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