La industria vitivinícola de California podría pasar de un escenario de sobreoferta a uno de fuerte escasez. Tras dos años de excedentes y uvas sin vender, los expertos estiman que la cosecha 2025 será la más baja en casi 50 años, con apenas 2,25 millones de toneladas, un 24% menos que en 2024 y el nivel más reducido desde 1980.
La caída se explica por el arranque de más de 38.000 acres de viñedos, el abandono de superficies y la decisión de no cosechar parte de la fruta debido al alto inventario y la débil demanda. Como resultado, el “péndulo” de la oferta podría girar bruscamente y, hacia fines de 2026, las bodegas enfrentarían dificultades para asegurar volúmenes suficientes de uva, marcando un giro radical respecto al reciente período de sobreproducción.
Ver noticia acá





