El mercado francés de productos derivados del tomate está entrando en una nueva etapa de consolidación tras varios años de crecimiento impulsado principalmente por la inflación. Entre 2019 y 2025, el valor del mercado aumentó pese a una leve caída en los volúmenes consumidos, debido al encarecimiento de materias primas, energía y envases. De cara a 2030, se proyecta una recuperación moderada de los volúmenes de consumo, mientras que el crecimiento en valor será mucho más limitado, reflejando una estabilización de precios y una mayor sensibilidad de los consumidores al costo. Las categorías con mejor desempeño serán las salsas, purés, tomates en conserva y comidas preparadas, mientras que las sopas continuarán perdiendo participación.
El principal cambio estructural se observa en los canales de consumo. Tras el auge de la cocina en el hogar durante y después de la pandemia, el crecimiento futuro estará liderado por el sector de foodservice, impulsado por restaurantes, cadenas de comida rápida, servicios de delivery y el consumo fuera del hogar. Mientras las ventas minoristas muestran signos de madurez y crecimiento limitado, el canal gastronómico se perfila como el motor de expansión para los productos derivados del tomate hasta 2030, marcando una transición desde el consumo doméstico hacia una mayor demanda proveniente de restaurantes y servicios de alimentación.
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