La campaña de tomate para industria en Extremadura cierra con un balance muy negativo: los rendimientos han caído entre un 10% y 11%, el grado Brix se redujo y los precios finales rondaron apenas los 100 €/tonelada, insuficientes para cubrir unos costes crecientes de combustibles y fertilizantes. Las cooperativas califican la campaña como una de las peores en años, con dos ejercicios consecutivos en pérdidas.
El calor nocturno extremo y las plagas —como el ácaro del bronceado— agravaron la situación, mientras los productores denuncian la falta de fitosanitarios eficaces y un seguro agrario que no cubre daños por olas de calor. Ante este panorama, Cooperativas Agro-alimentarias Extremadura advierte que recomendará no sembrar en 2027 si los precios no garantizan rentabilidad, y reclama cambios urgentes en seguros, autorizaciones fitosanitarias y condiciones contractuales.
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