Enero muestra una actividad industrial limitada y, sobre todo, una oferta de materia prima cada vez más reducida: la mayoría de las manzanas ya fueron entregadas en otoño y solo quedan volúmenes puntuales en cámaras de frío. Las plantas operan al 20–30 % de su capacidad, sin colas ni presión logística, reflejando un mercado con escasa disponibilidad de fruta para procesar.
Ver noticia acá





