La proteína está dejando de asociarse exclusivamente con el desarrollo y la recuperación muscular para convertirse en un ingrediente vinculado a múltiples beneficios de salud. Según datos de Innova Market Insights, entre 2021 y 2025 crecieron en Asia los lanzamientos de productos con declaraciones relacionadas con la salud intestinal (del 13% al 23%), la inmunidad (del 16% al 22%) y la salud de la piel (del 12% al 18%).
El informe destaca que los consumidores asiáticos siguen obteniendo la mayor parte de su proteína a través de alimentos tradicionales como huevos, lácteos y carne, aunque cada vez aparecen más propuestas en formatos de consumo diario. Los snacks lideraron los lanzamientos con alegaciones proteicas (17%), por delante de los lácteos (16%), la alimentación infantil (14%) y la nutrición deportiva (11%).
Las empresas están explorando nuevas fuentes de proteína más allá del suero de leche, incluyendo colágeno, levaduras, hongos y mezclas de proteínas vegetales y animales. Además, ingredientes habituales en la dieta asiática, como soja, tofu, tempeh, frutos secos y cereales integrales, ofrecen oportunidades para innovar sin alejarse de los hábitos de consumo locales.
La encuesta de Innova revela que el 90% de los consumidores tiene la proteína entre sus prioridades nutricionales y el 62% la incorpora activamente a su dieta. Los beneficios más buscados ya no se limitan al músculo, sino que incluyen energía, concentración, control del peso, salud intestinal, inmunidad, calidad del sueño y cuidado de la piel. Para las marcas, la gran oportunidad estará en combinar proteína con beneficios funcionales específicos y extender su presencia a más categorías de alimentos y bebidas.
Ver noticia acá





