El mercado global de jugo de naranja atraviesa un periodo de desaceleración, agravado por la incertidumbre generada por el conflicto en Oriente Medio. El alza en los precios de la energía está elevando los costos logísticos y de producción, mientras crecen las dudas sobre el comportamiento del consumidor ante un posible escenario inflacionario en Europa y Estados Unidos. La volatilidad también afecta al comercio, especialmente en rutas clave hacia el Golfo, generando incertidumbre sobre pedidos y transporte.
Este contexto se suma a una demanda ya debilitada desde 2024, cuando los altos precios llevaron a los consumidores a buscar sustitutos. Aunque los precios han bajado durante 2025 y se han impulsado campañas promocionales, el consumo no logra repuntar. Con precios del concentrado estabilizados y un mercado aún “tranquilo”, la industria mantiene una postura cautelosa, a la espera de señales claras de recuperación en la demanda.
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