Brasil enfrenta una nueva caída en su producción de naranjas para la campaña 2026/27, afectada principalmente por el avance del “greening” o enverdecimiento de los cítricos (HLB), una enfermedad que continúa provocando pérdidas de fruta en los huertos. Aunque la estimación de cosecha fue revisada al alza respecto a mayo, se proyecta un volumen de 263,2 millones de cajas, cerca de un 10% inferior al registrado en la temporada anterior.
Pese a la menor oferta, el mercado del jugo de naranja sigue presionado por una demanda débil, altos inventarios y precios minoristas elevados, factores que han impulsado una baja sostenida de las cotizaciones. Además, la industria enfrenta cambios en las preferencias de los consumidores, que buscan alternativas con menor contenido de azúcar, lo que genera preocupación sobre la rentabilidad futura del sector.
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