El concentrado de manzana chino, al estar limitado en su acceso a Estados Unidos por el arancel del 37,5%, buscará otros destinos donde pueda competir con precios bajos. Lo más probable es que se dirija hacia Europa, donde la demanda interna se espera sólida, y hacia mercados emergentes en Asia y Medio Oriente, que suelen absorber volúmenes importantes de jugo concentrado. La abundante cosecha de Turquía, también con precios competitivos, refuerza la presión sobre los productores europeos, que deberán enfrentar una oferta externa más barata.
La incertidumbre es excepcionalmente alta: aunque Polonia tendrá una cosecha menor, se especula que la oferta global será suficiente debido a la debilidad estructural de la demanda mundial. En este contexto, los compradores tienden a optar por producto barato, lo que favorece tanto al concentrado chino como al turco. Para los productores europeos de fruta, esto significa márgenes más estrechos y riesgo de sobreproducción frente a un mercado que no logra absorber todo el volumen disponible.
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