El mercado reatil de Israel alcanzó un valor de US$ 58.600 millones en 2025, de los cuales US$ 26.000 millones correspondieron a ventas de alimentos. Este sector está compuesto por cadenas de supermercados, tiendas de conveniencia, comercios de barrio, mercados tradicionales y plataformas de comercio electrónico.
Israel profundiza su dependencia de las importaciones de alimentos debido a sus limitados recursos de tierra y agua. En 2025, el país importó más de US$ 10.200 millones en productos agrícolas, incluyendo US$ 6.320 millones en alimentos destinados al consumo.
El alto costo de vida sigue siendo un desafío para los hogares israelíes. Los precios de los alimentos se sitúan un 37% por encima del promedio de la OCDE y han continuado aumentando en los últimos años, afectando el poder de compra de los consumidores.
Ante este escenario, el comercio minorista ha intensificado la competencia mediante promociones, alianzas estratégicas y nuevos formatos de venta, mientras que las plataformas digitales de entrega rápida ganan participación de mercado.
A nivel gubernamental, persiste el debate entre impulsar una mayor apertura comercial para contener los precios o proteger la producción agrícola local. En este contexto, Israel continúa siendo un mercado atractivo para los exportadores de alimentos, especialmente aquellos con productos diferenciados y de alto valor agregado.
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