En Polonia, las heladas recientes habrían causado daños menores en huertos frutales, especialmente en algunas variedades de frutas de carozo. Por ahora, el impacto no parece significativo y aún no es posible estimar sus efectos en la producción de 2026. La mayor preocupación son las cerezas, tras temperaturas bajo su umbral de resistencia y un invierno prolongado y seco.
En Moldavia, los productores muestran inquietud por la hibernación de las vides debido a bruscas caídas de temperatura. En enero se registraron mínimas de hasta -12 °C, seguidas por descensos extremos de hasta -17 °C. El Ministerio de Agricultura monitorea la situación, a la espera de informes concretos sobre eventuales pérdidas.
En el sur de Europa, eventos climáticos severos afectaron gravemente a la agricultura. En Sicilia, el ciclón Harry destruyó cerca de un tercio de la producción de cítricos y generó pérdidas agrícolas estimadas en 2.000 millones de euros. En España, la tormenta Kristin impactó a Huelva, reduciendo la oferta de frutos rojos también en Portugal y Marruecos.
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