La campaña de fresa en Marruecos está marcada por condiciones climáticas adversas en el norte, con lluvias, bajas temperaturas y menos horas de sol, lo que ha reducido los rendimientos hasta en un tercio y afectado el calibre del fruto. Pese a ello, la demanda interna y de exportación se mantiene alta, permitiendo sostener precios ligeramente superiores a los del año pasado.
A nivel estructural, el sector enfrenta una disminución de superficie cultivada y una fuerte competencia de Egipto, cuyos precios son entre 10 % y 15 % más bajos. Sin embargo, la solidez de la demanda internacional y la búsqueda de orígenes alternativos siguen ofreciendo oportunidades para la fresa marroquí en mercados clave.
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Fuente: Jagodowie.pl





