El año pasado, Florida incrementó de forma significativa la compra de jugo de naranja, importando más de 1.500 millones de litros, tanto concentrado como no concentrado, procedentes de Brasil y México. Este aumento contrasta con los cerca de 500 millones de litros que el estado adquirió entre 2020 y 2021, según informó el Departamento de Cítricos de Florida. Esta estrategia de importación responde a un contexto de disminución prolongada en la producción local, reflejada en las últimas previsiones del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA), que estima una nueva reducción en la cosecha de naranjas para la temporada 2025-2026.
Ver noticia aquí.





