La industria del durazno en Nueva Zelanda enfrenta una fuerte presión por el ingreso de duraznos enlatados importados desde China a menor precio, lo que llevó a Heinz Wattie’s a dejar de comprar fruta a productores locales.
Desde el sector advierten que, pese al menor costo, la fruta local ofrece mejor calidad y sabor. Productores llaman a los consumidores a preferir conservas nacionales para apoyar a la industria local.
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