Wisconsin afronta una de las peores campañas de arándano rojo de su historia, con una cosecha que podría caer cerca de un tercio respecto a un año normal. Según Kevin Tritz, de Twin Lake Cranberry, los rendimientos están siendo los más bajos registrados de forma generalizada en el estado.
Entre las causas figuran un invierno precoz y muy frío, la escasez de lluvias durante el verano y el humo procedente de Canadá durante la polinización, que redujo la actividad de las abejas. La combinación de estos factores ha afectado a productores de toda la región, algo poco habitual en el sector.
La menor producción también está acortando la temporada de recolección y procesamiento, ya que hay menos fruta disponible. Pese a ello, la demanda de arándano rojo fresco se mantiene sólida, aunque el clima cálido del otoño ha retrasado parcialmente las compras estacionales.
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