En 2025, el mercado alimentario de Corea del Sur estuvo dominado por tres tendencias clave: colaboraciones con la K-culture, relanzamiento de productos retro y una fuerte expansión de alimentos saludables vinculados al “slow aging”. Snacks y productos funcionales ganaron protagonismo, impulsados por el atractivo emocional, la nostalgia y una mayor conciencia sobre salud y bienestar.
Hacia 2026, el foco se desplazará a una alimentación personalizada bajo el concepto de “hon-well”, con mayor uso de tecnología, datos y formatos prácticos y sostenibles. Se abren oportunidades para ingredientes funcionales, proteínas vegetales y granos premium, especialmente para exportadores capaces de adaptarse a un consumidor más individual, saludable y culturalmente conectado.
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