La campaña de berries en Huelva ha estado marcada por un inicio atípico debido a los temporales, que redujeron la oferta, retrasaron la producción y dañaron infraestructuras clave. En frutillas, la producción llegó a caer hasta un 38% acumulado en las primeras semanas, con precios en origen inusualmente altos por la escasez. Aunque en marzo las condiciones climáticas mejoraron y los volúmenes comenzaron a recuperarse, la campaña sigue rezagada respecto a un año normal y enfrenta nuevos problemas de calidad por humedad.
En frambuesa y arándano, la situación también ha sido compleja, con caídas de volumen de hasta 35% y una recuperación irregular. La menor oferta ha sostenido precios más altos, pero la falta de crecimiento en semanas clave refleja la fragilidad de la campaña. En el mercado europeo, la competencia se ha intensificado con la entrada de otros orígenes, mientras que Marruecos se consolida como proveedor dominante ante la limitada disponibilidad de fruta en la península ibérica.
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