La industria mundial del procesamiento de arándanos está dejando de ser un destino secundario para la fruta descartada del mercado fresco y se está consolidando como un negocio estratégico. Según el Informe Global de Arándanos 2026 de la IBO, la producción destinada al procesamiento alcanzó un récord de 546.420 toneladas en 2025, impulsada por la estabilidad de precios, la expansión del segmento IQF (congelado individual rápido) y el crecimiento de la demanda de ingredientes industriales.
Dos polos lideran este desarrollo: el noroeste del Pacífico (EE.UU. y Canadá), con una industria altamente mecanizada y cerca de 207.740 toneladas destinadas al procesamiento, y el sur de China, que emerge como nuevo centro industrial con 190.870 toneladas, impulsado por provincias como Guizhou.
La escasez de arándanos silvestres en Norteamérica y Europa ha favorecido la sustitución por arándanos cultivados, fortaleciendo la demanda de productos congelados, mezclas para batidos, panadería, repostería, yogures, bebidas y snacks funcionales. Paralelamente, la adopción de tecnologías de clasificación óptica y estándares más exigentes de calidad están elevando la eficiencia y el valor de la fruta procesada.
Además de actuar como un mercado de respaldo para la fruta fresca, el procesamiento permite aprovechar fruta afectada por condiciones climáticas y abre nuevas oportunidades de valor agregado mediante productos como arándanos deshidratados, infusionados y formatos congelados listos para consumir.
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