La recuperación de la producción de frambuesas y cerezas en Serbia, junto con una mayor cosecha prevista en Turquía, anticipa una temporada 2026 más competitiva para la industria europea de fruta destinada al procesamiento. Tras la escasez registrada en 2025, que impulsó los precios de la materia prima y de la fruta congelada, el incremento de la oferta podría limitar nuevas alzas e intensificar la competencia en el mercado europeo, aunque la menor producción prevista en Hungría compensaría parcialmente este aumento.
El mercado ya comienza a reflejar este escenario. Los precios de exportación de la frambuesa congelada polaca, que rondaban los 4 €/kg a fines de 2025 e inicios de 2026, muestran una tendencia descendente, mientras que las cerezas congeladas retrocedieron desde más de 4 €/kg en 2025 hasta cerca de 3,3 €/kg en la primera mitad de 2026. Si las proyecciones de mayores cosechas se confirman, los productores y procesadores polacos enfrentarán una mayor presión competitiva y menores expectativas de precios tanto en el mercado interno como en las exportaciones.
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