Las severas inundaciones y vientos registrados en mayo de 2026 en las provincias sudafricanas de Western Cape y Eastern Cape provocaron daños y pérdidas potenciales estimadas en R6.300 millones (unos US$350 millones) para la industria de frutas de pepita y carozo. El impacto equivale a cerca del 26% del valor bruto de producción del sector, estimado en R24.600 millones. Los daños abarcan huertos, fruta en campo, tierras agrícolas, embalses, sistemas de riego, instalaciones de embalaje y almacenamiento, además de infraestructura vial, eléctrica e hídrica. Más de 75 hectáreas de tierras productivas quedaron inutilizables, alrededor del 30% de la capacidad de almacenamiento de agua fue afectada y unas 150 hectáreas de huertos sufrieron destrucción o daños severos.
Las consecuencias económicas y sociales también son significativas. Se estima que más de 6.700 empleos agrícolas directos están en riesgo, especialmente en las principales zonas productoras de frutas de exportación como Ceres, EGVV, Breede River Valley y Langkloof. Además, cerca de R4.800 millones en manzanas y peras almacenadas permanecen expuestas a riesgos operativos, mientras los productores enfrentan mayores costos logísticos por daños en carreteras y cortes eléctricos prolongados.
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Fuente: Hortogro.za





