Polonia se sumó a Francia al imponer una prohibición temporal sobre la importación de frutas y hortalizas que contengan residuos de cuatro pesticidas prohibidos en la Unión Europea. La medida busca presionar a la Comisión Europea para que adopte restricciones similares a nivel comunitario y refuerce el principio de reciprocidad sanitaria y ambiental en el comercio agrícola.
La normativa polaca afecta productos específicos que contengan trazas de tiofanato-metilo, carbendazim, benomilo y glufosinato, aunque no establece un veto total a todas las importaciones. El anuncio ocurre en un contexto sensible para el comercio agrícola europeo, marcado por la entrada en aplicación provisional del acuerdo UE-Mercosur y por el debate sobre la competencia de productos provenientes de terceros países.
Mientras algunos sectores agrícolas respaldan estas restricciones como una defensa frente a estándares menos exigentes fuera de la UE, actores de la industria fitosanitaria advierten que las medidas nacionales podrían generar incertidumbre comercial y tensiones dentro del mercado único europeo. Bruselas, por su parte, continúa evaluando el impacto potencial de extender estas prohibiciones a toda la Unión.
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