Las proyecciones indican que este mercado de frutos secos mantendrá un crecimiento promedio de casi 5.48% en los próximos ocho años. Con ello, se calcula que en el 2033 alcance un valor de US$ 112.000 millones. Este crecimiento se sustenta en la tendencia global hacia el consumo de alimentos saludables, en la que los frutos secos encajan perfectamente gracias a sus notables propiedades nutricionales.
Además, se ha generado un mercado creciente de derivados, como leches vegetales (almendra), barras energéticas y snacks a base de frutos secos. Todo ello se traduce en una demanda mundial extremadamente sólida. Sin embargo, la oferta mundial sigue estando condicionada por factores climáticos, especialmente en países con producción menos industrializada.